Ministerio Hispano

Los Agentes de Pastoral

 

Ministerio Hispano de la Iglesia de Santa Cecilia Todos los agentes de la pastoral, clérigos, religiosos y seglares, deben tener conciencia de que la obra que realizan no es suya propia, sino del Señor, quien los llamó por medio de la Iglesia y les asignó el cuidado de una determinada parte de su rebaño.  Su trabajo pastoral no logra éxitos por el empeño, la destreza o la capacidad humanas, sino es Cristo que por medio de su Espíritu origina todo bien en la Iglesia, valiéndose de ministros sagrados y laicos como instrumentos.

La formación no es un privilegio de algunos, sino un derecho y un deber de todos.  En nuestra parroquia el lugar donde se puede nutrir principalmente son dos espacios: uno ordinario y otro extraordinario.

La Palabra de DiosEl espacio ordinario para nutrir la fe de los fieles es en cada grupo, ya que la vida, la formación, la espiritualidad y el apostolado de cada grupo parroquial debe estar centrado en la Palabra de Dios, en la Tradición de la Iglesia y el Magisterio, por lo que es allí donde la fe se fortalece mediante las reuniones periódicas de los grupos.

El espacio extraordinario por el cual los grupos y los fieles pueden alimentar la fe son los talleres, las conferencias, los retiros, etc. que esporádicamente se organizan en las parroquias.  Por este motivo llamamos a estos tipos de encuentros “medios extraordinarios”.

Este espacio tiene una importancia primordial en cuanto a que cada uno de los que de una u otra forma están vinculados a la pastoral ordinaria de la parroquia.  En esta parroquia existe C.H.I.S.P.A. {la Comisión Hispana} donde hay 9 áreas de pastoral en la que los fieles pueden encontrar un medio en el cual puedan desarrollar la misión a la que han sido llamados por vocación y carisma particular.  Estas son:
 


Así pues, querido visitante a nuestro sitio de la red de Internet de la Comunidad Católica de Santa Cecilia, el Papa Juan Pablo II le dice a los Laicos en el #87: "Tras cada cosa debe haber un sentido bien preciso que proporcione una dirección a nuestra vida: Jesucristo, quien emprendió el camino que lo llevaría a Nazaret, a Jerusalén, a través de la muerte y de la resurrección.  Toda su vida estuvo marcada por la misión del Padre, de conducir a todos hacia la salvación.  Este es el Cristo que debe ser modelo y meta de nuestra vida."

Paz, amor y bendiciones le desea,

Diácono Carlos Porras,
Diácono Roberto Chávez,
Alicia Quintanilla, Directora del Ministerio Hispano.